martes, 30 de abril de 2019

el nivel de lengua en TeI


Empezaré diciendo que, efectivamente, la carrera de Traducción e Interpretación no es el lugar para aprender idiomas. Lo que no quiere decir que haya que entrar en ella con un nivel alto de tus lenguas B (primera lengua extranjera) y C (segunda lengua extranjera) necesariamente. Ni que no hagan falta las clases de idiomas en el programa de la carrera. 

Y, para demostrarlo, voy a contar mi historia. 

Yo entré en Traducción en la Universidad de Salamanca con lengua B inglés. Lo cierto es que tenía buen nivel: ya había pasado un año viviendo en Inglaterra. Trabajando. Porque mis padres me han ayudado muchísimo en la vida, me han dado montones de oportunidades sin reparar en gastos, pero no me podían pagar un año de estudios en el extranjero. 

Mi tercer idioma era el italiano, pero no había posibilidad de estudiar la combinación de Traducción con lengua C italiano, así que elegí alemán, del que no hablaba ni una palabra. Bueno, miento: sabía decir «Danke» y «Guten Morgen».

En tercer curso, gané el concurso de traducción Andreu Febrer traduciendo un relato del alemán. Terminé la carrera y durante mis primeros años como traductora traducía más del alemán que del italiano, desde luego, y casi que del inglés. Traducción general, pero también especializada técnica y económica. Luego me doctoré especializándome en traducción teatral centrándome en un autor en lengua alemana. Y hoy doy clases de traducción editorial del alemán y, por supuesto, sigo traduciendo de este idioma. Algo que, según algunas personas, no es posible si no empiezas la carrera sabiendo ya la lengua. 

Las clases de idioma que di en Traducción en Salamanca, por otra parte, se centraban en aumentar los registros de la lengua, en favorecer el análisis para la traducción y en aumentar la comprensión de temas que nunca habían formado parte de nuestra realidad. Así que, sí, fueron totalmente necesarias. 

¿Cómo conseguí aprender el idioma? ¿Pagando cursos particulares? ¿Viajando con el dinero de mi familia? Pues no. Con mucho esfuerzo, eso sí. En primero me apunté a todos los cursos de alemán que me permitía la universidad en mi currículo. Eso eran unas 10 horas de alemán a la semana. En segundo me fui un cuatrimestre de Erasmus a Alemania y me quedé el verano trabajando para ampliar la estancia. Durante todo el tiempo allí, oía la radio en alemán. Me empeñé en leer solo en alemán buscando solo las palabras cuando llevaba frases y frases sin entender nada. Y pasaba todo el tiempo que podía con gente con la que solo podía hablar en alemán y que tenía una paciencia infinita conmigo (todo hay que decirlo). Volví a España e hice el examen de tercero de la Escuela de Idiomas por libre, pasé y me matriculé en los siguientes cursos. Hice intercambios de idiomas (tándems) con alemanes y busqué todas las ocasiones posibles para leer en alemán costase lo que costase. Al terminar la carrera, pasé dos años en Alemania trabajando en un trabajo administrativo para una empresa alemana.

Puede que esta sea solo mi historia, pero me consta que no soy el único caso de traductora que trabaja habitualmente y muy bien con un idioma que no era su primera lengua al entrar en la carrera y del que, por entonces, no sabían nada. Sin ir más lejos, esta. O esta. O esta otra. Y estoy bastante segura de que nuestras historias se parecen, de que ha habido mucho esfuerzo detrás de aprender los idiomas con los que trabajamos y de que ninguna hemos gozado de una familia rica que nos pagaba estudios en el extranjero (más allá del esfuerzo que hayan hecho para que podamos viajar, y que yo agradezco una vez más a mi familia de clase proletaria).

Dicho todo esto, no te diré nunca que aprenderás idiomas en Traducción e Interpretación; pero tampoco que tienes que saber todos los idiomas antes de entrar. Y mucho menos, dominarlos. Lo que sí te diré es que los tienes que trabajar mucho mucho mucho. Durante toda la vida, además, porque hasta la lengua materna se pierde si no se practica.

¿Alguna pregunta? ¿Algún comentario? Como ya sabes, estaré encantada de leerlos.

p.s. Por si te interesa, el doctorado también lo hice pagándomelo yo y mientras trabajaba a tiempo completo como traductora. No empecé a dar clases en la universidad hasta haberlo terminado y defendido la tesis. 

(imagen).

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